Richard Walch: «La montaña es mi estudio»
Las fotografías de Richard Walch representan la combinación perfecta de cielo, nieve y acción: snowboarders que se arrojan desde el aire a alturas y ángulos imposibles, enormes cielos azules y estelas de nieve que estallan bajo la luz del sol.
Este fotógrafo especialista en esquí y snowboard admite sin dudarlo: «la montaña es mi estudio», como si su oficio fuera tan fácil. Pero la realidad es bien distinta. Trabajar en condiciones extremas plantea al fotógrafo desafíos técnicos únicos, no sólo la necesidad de contar con un equipamiento específico. Puede que trabaje en un entorno privilegiado, pero las condiciones suelen ser impredecibles: la luz puede fallar, la nieve puede derretirse y siempre está la amenaza de avalancha.
Richard Walch trabajando en su MacBook Pro.
Walch, que lleva más de veinte años fotografiando a esquiadores y snowboarders, afirma: «Intento capturar el momento perfecto en una imagen. Se trata de una combinación de muchas cosas: la luz perfecta, la nieve perfecta y el truco o giro perfecto. Sólo cuando todas estas circunstancias concurren, consigues sacar la foto».
Pero tal es la naturaleza de su trabajo que Walch se considera afortunado si un día le brinda más de una oportunidad de sacar el tipo de foto que lo ha hecho famoso. «Sólo tienes una oportunidad de hacer la fotocuando un corredor desciende una pista virgen o se lanza desde un precipicio. El corredor y tú tenéis que visualizar la imagen que estás buscando. Por eso, sólo trabajo con atletas profesionales».
Como el tiempo es de vital importancia y los planes mejor trazados pueden cambiar en un instante, Walch necesita comenzar cada día con un programa concreto, aun sabiendo que puede cambiar sobre la marcha. Pero lo más importante de todo es tener la certeza de que puede confiar en su equipamiento. «En un entorno en el que todo puede cambiar», reconoce, «es estupendo tener el Mac y Aperture de mi lado».
El programa Aperture de Apple en un MacBook Pro de 15 pulgadas es la base del cuarto oscuro digital portátil que lleva en su mochila llueva, haga calor o se levante una tormenta de nieve cuando va a una sesión. La metodología de Aperture basada en RAW resulta fundamental para Walch, quien dispara RAW a hasta ocho fotogramas por segundo para sacar una de sus imágenes en movimiento. «Cuando desciendo la montaña tras toda una jornada sacando fotos, suelo tener unos 10 gigabytes de datos. Aperture hace que sea así de fácil y rápido», afirma.
Normalmente, Walch y los corredores a los que pretende fotografiar se adentran en la montaña temprano y recorren distancias considerables para acceder a remotos e inmaculados paisajes de nieve. En palabras suyas: «Esto es lo que a mí me gusta, cuando estás frente a la escena y puedes empezar a crear algo. Después, miro a mi alrededor y me acuerdo de que éste es el estudio en el que trabajo... ¡nunca deja de sorprenderme!».
Precisamente por lo remoto de las localizaciones y porque Walch es tanto corredor como fotógrafo, viajar ligero es importante. Walch puede guardar todo lo que necesita (cámaras, objetivos, portátil, repuestos...) en su mochila para poder empezar a importar instantáneas con su MacBook Pro mientras sigue en la montaña. Explica la ventaja: «Normalmente, hacemos un descanso para ir a comer a algún sitio y de esta forma tengo la oportunidad de importar y organizar mis fotos en Aperture. Para mí esto resulta estupendo, porque me permite aislar las fotos que he perdido durante la sesión matinal y sacarlas por la tarde».
Al final del día, Walch suele estar agotado, y aquí es donde el sistema de copias de seguridad de Aperture resulta tan práctico. «Sólo para hacer una foto, una sola foto, puedo recorrer varios kilómetros, así que lo último que me apetece hacer al llegar a casa es dedicar dos horas más a hacer copias de seguridad de mi trabajo».
«Aperture es lo suficientemente inteligente como para identificar las fotos que no tienen copia de seguridad en mi disco duro externo. Con un clic, empiezo el proceso y Aperture se encarga de lo demás», añade. «Para mí, es una cosa menos por la que preocuparme», afirma.
Walch también valora la gama de opciones de publicación que ofrece Aperture. «La posibilidad de publicar mis instantáneas en .Mac unos minutos después de seleccionarlas me parece increíblemente útil», explica. «Se trata de un servicio que mis clientes aprecian y que para mí supone una ventaja real con respecto a la competencia».
Richard Walch fotografiando en el «halfpipe» de Laax, Suiza.
Algo que Walch siempre tiene en mente cuando hace fotos es el peligro potencial al que sus sujetos y él se exponen. «Para mí, la clave está en respetar a la montaña. Los sitios a los que vamos suelen ser peligrosos y si quieres sacar las mejores fotos, tienes que estar concentrado. Contar con las herramientas adecuadas, como Aperture, me ayuda a centrarme en mi trabajo. Aperture ya forma parte del equipo, y al final del día en eso consiste todo: en trabajar en equipo. Para capturar momentos espectaculares necesitas trabajar con buenos corredores. Sólo la combinación de su estilo y tu creatividad puede crear una imagen realmente extraordinaria».


